La receta de salsa mornay es una deliciosa variante de la clásica salsa bechamel, enriquecida con la adición de queso y yema de huevo. Este toque especial no solo intensifica su sabor, sino que también la convierte en un acompañamiento perfecto para una variedad de platos, desde verduras hasta pescados y mariscos. Dependiendo de la región, puedes elegir entre diferentes tipos de quesos, como el gruyere, parmesano, emmental o cheddar blanco, lo que permite personalizar la salsa a tu gusto. En este artículo, te enseñaremos a preparar una receta de salsa mornay sencilla y deliciosa que seguramente se convertirá en un favorito en tu cocina. ¡Sigue leyendo y descubre cómo hacerla!
Ingredientes
- 250 mililitros de leche
- 25 gramos de mantequilla
- 25 gramos de harina de maíz
- 1 pellizco de pimienta negra
- 1 pellizco de nuez moscada
- 1 pellizco de sal
- 1 huevo (solo la yema)
- 50 gramos de queso rallado (parmesano, cheddar o ambos)
Preparación
- En un cazo, coloca la mantequilla y caliéntala a fuego medio, removiendo constantemente para que se derrita sin quemarse. Si es necesario, retira el cazo del fuego.
- Agrega la harina esparciéndola uniformemente por la base del cazo, mezcla bien y cocina a fuego lento hasta que la harina adquiera un ligero dorado.
- Vierte la leche en el cazo, añade sal al gusto y sazona con pimienta negra y nuez moscada. Bate constantemente hasta que la mezcla espese y obtengas una salsa bechamel.
- Sin dejar de batir, incorpora el queso rallado. Permite que se funda y se mezcle bien con la salsa. Puedes usar una combinación de quesos para un sabor más intenso.
- Continúa cocinando a fuego lento, removiendo hasta que la salsa tenga una consistencia cremosa. Si prefieres una textura más ligera, añade un poco más de leche caliente y mezcla bien.
- Retira el cazo del fuego y deja que la salsa se enfríe un poco. Luego, añade la yema de huevo y mezcla rápidamente para evitar que se cuaje.
- Cocina a fuego lento durante dos minutos más, asegurándote de que la yema se integre bien sin solidificarse, formando una pasta lisa y homogénea.
- Una vez lista, utiliza la receta de salsa mornay para acompañar pescados, carnes blancas, verduras, huevos escalfados o incluso pasta. Una excelente opción es cubrir un filete de pescado con esta salsa y gratinarlo en el horno para un resultado espectacular.
Ahora que conoces cómo preparar esta deliciosa receta de salsa mornay, no dudes en experimentar con diferentes quesos y platos. Esta salsa es versátil y puede realzar el sabor de muchos alimentos. ¡Anímate a probarla y cuéntanos en los comentarios cómo te ha quedado! Si te ha gustado, te invitamos a explorar más recetas en nuestra categoría de salsas blancas.












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