El pollo es una de las proteínas más versátiles y consumidas en todo el mundo, y su capacidad para adaptarse a diferentes sabores lo convierte en un ingrediente ideal para una variedad de recetas. En esta ocasión, te traemos una deliciosa receta de pollo en salsa de coco y tomate, que combina la suavidad de la leche de coco con la frescura del tomate, creando un plato lleno de sabor y aroma. Además, el pollo es una fuente rica en nutrientes, incluyendo vitaminas del complejo B, calcio y minerales esenciales. ¡Prepárate para disfrutar de una experiencia culinaria única!
Ingredientes
- 20 piezas de muslos de pollo pequeños
- 2 tomates
- 1 cebolla blanca
- 1 cucharadita de Sriracha
- 2 cucharadas soperas de vino blanco
- 1 pizca de pimienta blanca
- 1 cucharadita de tomillo
- 1 lata de leche de coco
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de pasta de ajo
Preparación
- Reúne todos los ingredientes necesarios para la receta de pollo en salsa de coco y tomate.
- Coloca los muslos de pollo en un tazón grande y añade la leche de coco, tomillo, pimienta blanca, Sriracha, pasta de ajo y vino blanco. Mezcla bien y cubre el tazón. Deja marinar en el refrigerador durante 30 a 45 minutos para que el pollo absorba todos los sabores.
- Mientras el pollo se marina, prepara la salsa de tomate. En una olla a fuego medio, calienta un poco de aceite de oliva y añade los tomates picados junto con la cebolla. Cocina durante unos minutos hasta que estén tiernos.
- Agrega la pasta de ajo, sal, pimienta y tomillo a la mezcla de tomate. Incorpora media taza de agua y cocina a fuego lento durante 15-20 minutos. Una vez que la salsa esté lista, retírala del fuego y licúa hasta obtener una textura suave.
- Engrasa una fuente para horno con mantequilla y coloca el pollo marinado en ella. Vierte la salsa de tomate por encima y añade sal al gusto. Precalienta el horno a 200ºC.
- Hornea el pollo durante 30-40 minutos, o hasta que esté bien cocido y dorado.
Esta receta de pollo en salsa de coco y tomate es perfecta para una cena especial o para disfrutar en familia. Puedes acompañarla con arroz blanco o una ensalada fresca para equilibrar los sabores. Recuerda que el tiempo de marinado puede influir en el sabor final, así que si tienes tiempo, ¡deja que el pollo repose un poco más! ¡Buen provecho!











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