Las reuniones familiares y con amigos son momentos especiales que merecen ser acompañados de un buen licor. En este contexto, el licor de mandarina casero se convierte en una opción deliciosa y refrescante que no solo deleitará a tus invitados, sino que también aportará un toque personal a tus sobremesas. Este licor, elaborado con ingredientes sencillos, es perfecto para disfrutar después de una buena comida o cena. A continuación, te mostramos cómo preparar este exquisito licor de mandarina casero que seguramente se convertirá en el favorito de todos.
Ingredientes
- 8 mandarinas
- 750 mililitros de orujo, alcohol fino o aguardiente
- 500 gramos de azúcar (2½ tazas)
- 500 mililitros de agua
Preparación
- Comienza lavando bien las mandarinas para eliminar cualquier residuo de polvo o productos químicos.
- Pela las mandarinas y reserva las cáscaras, asegurándote de quitar la parte blanca de la piel, ya que puede aportar un sabor amargo al licor de mandarina casero.
- Corta las cáscaras en trozos o tiras y colócalas en un frasco de cristal hermético de boca ancha.
- Agrega el orujo, aguardiente o alcohol fino al frasco con las cáscaras y cierra bien.
- Guarda el frasco en un lugar oscuro y seco, dejando que macere durante 3 a 4 semanas.
- Una vez transcurrido el tiempo de maceración, prepara el almíbar. Para ello, calienta el agua y el azúcar en un cazo durante unos cinco minutos hasta que se disuelva el azúcar, y luego deja enfriar.
- Cuela el alcohol de las cáscaras de mandarina y mezcla con el almíbar frío.
El licor de mandarina casero es una bebida que puedes disfrutar solo o como parte de cócteles. Te recomendamos servirlo bien frío y, si deseas, puedes añadir un toque de hielo. Además, este licor es un excelente regalo para tus seres queridos, así que no dudes en preparar más de una botella. ¡Disfruta de esta deliciosa receta y sorprende a tus invitados con un sabor único y casero!












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