El marmitako de atún es un guiso tradicional que proviene de las costas del norte de España, especialmente de regiones como Asturias, el País Vasco y Galicia. Este plato, que originalmente era preparado por los marineros, combina ingredientes frescos del mar con verduras y patatas, creando una explosión de sabores en cada bocado. Su sencillez y riqueza nutricional lo convierten en una opción ideal para disfrutar en familia o con amigos. Si deseas aprender a preparar un delicioso marmitako de atún que te transporte a las costas del norte, sigue leyendo y descubre cómo hacerlo de manera fácil y rápida.
Ingredientes
- 3 rodajas de atún fresco sin piel ni espinas
- 1 puerro
- 1 trozo de pimiento rojo y verde italiano
- 1 taza de guisantes congelados
- 2 piezas de patata
- 2 dientes de ajo
- Cayenas secas al gusto
- 1 cucharada sopera de pimiento choricero en pasta (opcional)
- 2 tomates pequeños, maduros
- 1 vaso pequeño de vino blanco o txakoli
- 1 rama de perejil picado o seco
- 2 vasos de agua o caldo de pescado
- 2 pellizcos de sal
- 2 chorros de aceite de oliva
Preparación
- Comienza troceando los pimientos y el puerro en pedazos medianos, y corta el ajo en láminas.
- Calienta un poco de aceite en una cacerola a fuego medio y añade las verduras. Remueve con una cuchara de madera y deja que se rehogen durante 5 minutos.
- Pela los tomates y córtalos en trozos medianos. Agrégales a la cacerola y cocina por 4 minutos, removiendo ocasionalmente.
- Pela y chasca las patatas, lo que ayudará a que suelten almidón y espesen el guiso. Añade las patatas, las cayenas y los guisantes descongelados a la cacerola. Cocina por 3 minutos más.
- Prepara el caldo de pescado o fumet, mezclándolo con el vino o txakoli y la pasta de pimiento choricero si decides usarla. Vierte esta mezcla en la cacerola, prueba de sal y deja que cueza durante 15 minutos.
- Finalmente, añade las rodajas de atún y cocina por unos 10 minutos más, cuidando que el atún no se pase para que mantenga sus propiedades.
Una vez que tu marmitako de atún esté listo, sírvelo caliente y espolvorea un poco de perejil por encima para darle un toque fresco. Este plato combina perfectamente con un vino blanco semi seco o un txakoli de la región. Si lo prefieres, acompáñalo con un buen pan para disfrutar del delicioso caldo. ¡Buen provecho!










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