El otoño y el invierno son las estaciones ideales para disfrutar de las alcachofas, un ingrediente emblemático de la cocina española. Estas verduras no solo son ricas en vitaminas, sino que también son perfectas para eliminar líquidos y ayudar a reducir el abdomen. Además de sus beneficios para la salud, las alcachofas son deliciosas y versátiles, permitiendo una variedad de preparaciones. En esta ocasión, te enseñaremos a preparar una auténtica receta de alcachofas a la montillana, un plato sencillo y económico que combina el sabor del jamón, la dulzura de la cebolla y una exquisita salsa de vino blanco con denominación de origen Montilla-Moriles. Si decides aventurarte en esta receta, asegúrate de elegir alcachofas de buen tamaño, ya que utilizaremos principalmente el corazón, lo que garantiza una textura tierna y sin durezas. ¡Sigue leyendo para descubrir cómo hacer este delicioso plato típico de Córdoba!
Ingredientes
- 4 alcachofas bien hermosas
- 1 trozo de cebolla dulce
- 3 dientes de ajo
- 1 pizca de cúrcuma
- 1 vaso pequeño de vino blanco de Montilla-Moriles
- 30 gramos de jamón serrano
- 1 cucharada sopera de harina de trigo común
- 3 cucharadas soperas de aceite de oliva
- 1 chorro de limón
- 1 rama de hierbabuena fresca
Preparación
- Corta ambos extremos de las alcachofas y retira las capas más duras hasta que queden las hojas más amarillentas. Frota con el jugo de limón para evitar que se ennegrezcan.
- En una cazuela, calienta 1 o 2 litros de agua, suficiente para cubrir las alcachofas.
- Cuando el agua esté hirviendo, añade dos pellizcos grandes de sal y coloca las alcachofas en la cazuela. Cocina durante 10 minutos con la tapa puesta.
- Una vez cocidas, escurre las alcachofas para detener la cocción. Si son muy grandes, puedes cortarlas por la mitad.
- Pica la cebolla y lamina los dientes de ajo. Calienta una sartén con un buen chorro de aceite de oliva.
- Cuando el aceite esté caliente, sofríe la cebolla y los ajos hasta que estén dorados. Agrega la harina y remueve durante un minuto a fuego bajo, evitando que se queme.
- Vierte el vino blanco Montilla-Moriles y mezcla bien. Verás que se forma una masa espesa; añade un vaso de agua y diluye hasta obtener una salsa. Si queda demasiado espesa, añade más agua.
- Deja hervir la salsa durante 3 minutos y añade una pizca de cúrcuma y la hierbabuena picada. Cocina por 3 minutos más.
- Introduce nuevamente las alcachofas en la salsa y añade el jamón serrano en virutas. Cocina a fuego medio durante 7 minutos sin tapar la cazuela.
- Prueba y ajusta la sal, teniendo en cuenta que el jamón ya aporta salinidad.
- Sirve caliente las alcachofas a la montillana con su salsa y las virutas de jamón por encima. Su sabor dulce y delicado te encantará.
Para disfrutar al máximo de esta receta de alcachofas a la montillana, te recomendamos acompañarlas con un buen pan para aprovechar la deliciosa salsa. Además, puedes experimentar añadiendo otros ingredientes como guisantes o espárragos para darle un toque diferente. ¡Buen provecho!












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