Si buscas una receta que combine sabor y sencillez, no puedes dejar pasar esta receta de costillas de cerdo al horno con patatas y cebolla. Este plato es perfecto para esas ocasiones especiales en las que deseas impresionar a tus seres queridos sin complicarte demasiado en la cocina. La jugosidad de las costillas de cerdo, junto con la suavidad de las patatas y el aroma de la cebolla, crean una experiencia culinaria que deleitará a todos. En esta ocasión, te compartiré una receta que he perfeccionado a lo largo de los años y que siempre es un éxito en las cenas familiares. ¡Prepárate para disfrutar de una comida deliciosa y reconfortante!
Ingredientes
- ½ kilogramo de Costillas de cerdo
- ½ kilogramo de Patatas
- 1 pieza de Cebolla
- 2 cucharadas soperas de Aceite de oliva
- 1 cucharadita de Pimienta
- 1 cucharadita de Sal
- 1 cucharadita de Orégano
- ½ taza de Vino blanco
- 1 rama de Tomillo
Preparación
- Antes de comenzar, asegúrate de tener todos los ingredientes listos y tu cocina ordenada para facilitar el proceso de cocción.
- Corta las patatas en rodajas gruesas y colócalas en un refractario o bandeja de metal previamente untada con un poco de aceite.
- Agrega sal y pimienta sobre las patatas y resérvalas.
- Lava y seca las costillas de cerdo, luego colócalas sobre la cama de patatas. Añade la cebolla cortada en cuartos para que se mantenga en trozos grandes durante la cocción.
- Sazona las costillas con sal, pimienta, orégano y el tomillo, asegurándote de que toda la carne esté bien condimentada. Luego, rocía con el aceite de oliva.
- Precalienta el horno a 200°C y antes de introducir la bandeja, vierte el vino blanco sobre la preparación para intensificar el sabor.
- Cubre la bandeja con papel aluminio y hornea durante 60-90 minutos, hasta que la carne esté perfectamente cocida.
- Una vez transcurrido el tiempo, retira del horno y disfruta de unas exquisitas costillas de cerdo al horno con patatas y cebolla, ideales para compartir en familia.
Esta receta de costillas de cerdo al horno con patatas y cebolla no solo es deliciosa, sino que también es muy versátil. Puedes acompañarla con una ensalada fresca o un buen vino para realzar aún más los sabores. Si te ha gustado esta receta, no dudes en explorar otras opciones como el arroz con costillas o los frijoles blancos con costillas, que también son igualmente sabrosas y fáciles de preparar. ¡Buen provecho!











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