Las manitas de cerdo en salsa de la abuela son un plato que evoca la tradición culinaria de nuestras abuelas, llenas de amor y dedicación en cada bocado. Este delicioso guiso, que combina la suavidad de las manitas de cerdo con una salsa rica en especias y sabores, es perfecto para compartir en familia. La receta ha sido transmitida de generación en generación, y cada hogar tiene su propio toque especial. Si deseas disfrutar de un plato reconfortante que te transporte a la cocina de tu infancia, sigue leyendo y descubre cómo preparar esta exquisita receta de manitas de cerdo en salsa de la abuela.
Ingredientes
- 4 manitas de cerdo
- 2 dientes de ajo
- ½ cebolla
- 4 clavos
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de canela
- 1 cucharadita de hierbabuena
- 1 cucharadita de comino
- 3 cayenas sin aplastar
- 1 taza de ajonjolí pequeña
- 1 cucharadita de cúrcuma
- Pimentón de la vera
- 1 cucharada postre de piñones
- 1 trozo de pan duro
- Aceite, vinagre, sal
Preparación
- Reúne todos los ingredientes para tener todo a mano y facilitar el proceso de cocción.
- Coloca las manitas de cerdo cortadas en cuatro partes en un recipiente con agua y medio vaso de vinagre para limpiarlas adecuadamente.
- En una olla honda, calienta aproximadamente medio vaso de aceite de oliva y sofríe los ajos cortados en trozos hasta que estén dorados. Retíralos y dora también el pan en láminas.
- Prepara un majado con los ajos y el pan dorado que reservaste.
- Agrega una tacita de ajonjolí dorado al mortero y tritúralo, añadiendo un poco de agua para formar una pasta.
- Vuelve a poner la olla al fuego y añade el pimentón, la cayena y un litro de agua. Incorpora el resto de las especias, el majado de ajo y pan, un poco de vinagre y la pasta de ajonjolí.
- Cuando la mezcla comience a hervir, escurre las manitas de cerdo y añádelas a la olla. Rectifica la sal al gusto.
Las manitas de cerdo en salsa de la abuela son ideales para disfrutar en una comida familiar o en una ocasión especial. Puedes acompañarlas con arroz blanco o pan para aprovechar al máximo la deliciosa salsa. Recuerda que cada cocinero puede aportar su toque personal, así que siéntete libre de experimentar con las especias. ¡Buen provecho!











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