La receta de tuco de pollo es una deliciosa alternativa a la tradicional salsa de ragú, ideal para quienes buscan una opción más ligera y saludable. Originaria del término genovés tuccu, esta preparación se caracteriza por su rica combinación de sabores y su versatilidad. Al sustituir la carne vacuna por pollo, no solo logramos un plato más ligero, sino que también mantenemos la esencia de un buen tuco. Perfecto para acompañar pastas, ya sean simples o rellenas, este tuco se puede combinar con crema, pesto o incluso salsa blanca, brindando un sinfín de posibilidades en la cocina. ¡Prepárate para disfrutar de una experiencia culinaria única con esta receta de tuco de pollo!
Ingredientes
- 300 centímetros cúbicos de salsa de tomate
- 1 cebolla chica
- 1 suprema de pollo
- ¼ morrón rojo
- 1 cucharada postre de extracto de tomate
- 1 cucharada postre de tomillo
- 1 cucharada postre de pimentón
Preparación
- Pela y pica la cebolla en trozos pequeños y colócala en una sartén caliente con 1 cucharadita de aceite a fuego máximo.
- Cuando la cebolla comience a dorarse, añade unas cucharadas de agua caliente para evitar que se pegue, repitiendo este proceso varias veces hasta que esté caramelizada.
- Una vez dorada, agrega el morrón, previamente limpio y picado, y baja el fuego a medio. Cocina por unos minutos, añadiendo agua si es necesario.
- Cuando las verduras estén cocidas, desplaza la mezcla hacia el borde de la sartén y sube el fuego al máximo nuevamente.
- En el centro de la sartén, añade otra cucharadita de aceite y coloca la suprema de pollo cortada por la mitad para que se cocine de manera uniforme.
- Cuando el pollo esté dorado por un lado, gíralo para dorar el otro lado.
- Desmenuza la suprema de pollo con dos tenedores y agrega la salsa de tomate junto con el extracto de tomate.
- Condimenta con el tomillo y el pimentón, baja el fuego al mínimo y cocina durante unos 20 minutos, tapando la sartén para evitar que se evapore demasiado líquido.
Al finalizar la cocción, tendrás un tuco de pollo delicioso y lleno de sabor. Puedes servirlo caliente sobre tu pasta favorita o acompañarlo con un poco de pan para disfrutar de cada bocado. Si deseas un toque extra, considera añadir un poco de queso rallado por encima antes de servir. ¡Buen provecho!












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