El salmorejo de fresas y remolacha es una deliciosa y refrescante opción que combina lo mejor de la cocina tradicional con un toque moderno y vibrante. Esta receta no solo es perfecta para los días calurosos, sino que también es una excelente manera de incorporar frutas y verduras en tu dieta de una forma sabrosa y atractiva. La combinación de fresas dulces y remolacha terrosa crea un equilibrio de sabores que sorprenderá a tus invitados y hará que quieras repetirla una y otra vez. ¡Prepárate para disfrutar de un plato lleno de color y nutrientes!
Ingredientes
- 300 g de fresas frescas
- 200 g de remolacha cocida
- 1 diente de ajo
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra
- 30 ml de vinagre balsámico
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- Agua fría (opcional, para ajustar la textura)
Preparación
- Lava bien las fresas y quítales el tallo. Reserva algunas para decorar al final.
- Corta la remolacha en trozos pequeños para facilitar su mezcla.
- En una batidora, añade las fresas, la remolacha, el diente de ajo, el aceite de oliva, el vinagre, la sal y la pimienta.
- Mezcla todos los ingredientes hasta obtener una textura suave y homogénea. Si prefieres una consistencia más líquida, puedes añadir un poco de agua fría.
- Prueba y ajusta la sal y la pimienta según tu gusto.
- Refrigera el salmorejo durante al menos 30 minutos antes de servir para que esté bien fresco.
- Sirve en platos hondos y decora con las fresas reservadas y un chorrito de aceite de oliva.
El salmorejo de fresas y remolacha es ideal como entrante o plato principal ligero. Puedes acompañarlo con pan tostado o crujientes de verduras para darle un toque extra. Si deseas experimentar, prueba añadir un poco de yogur natural o queso feta desmenuzado por encima. ¡Disfruta de esta receta fresca y saludable que seguramente se convertirá en un favorito en tu mesa!












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