El estofado de cordero con patatas es un plato tradicional que evoca la calidez y el confort de los días fríos. Este guiso, lleno de sabor y aromas, se elabora a partir de un sofrito que potencia cada ingrediente, creando una salsa espesa y deliciosa. La carne de cordero, conocida por su jugosidad y sabor característico, se combina a la perfección con las patatas, que aportan una textura suave y un toque de dulzura. Ya sea que elijas la pierna o la paletilla, este plato es ideal para compartir en familia o con amigos. A continuación, te mostramos cómo preparar este exquisito estofado de cordero con patatas que seguramente se convertirá en uno de tus favoritos.
Ingredientes
- 1 kilogramo de carne de cordero troceada
- 1 cebolla
- 3 dientes de ajo
- 1 zanahoria
- 2 hojas de laurel
- 4 cucharadas soperas de tomate frito
- 1 chorro de aceite de oliva
- 1 pizca de sal
- 1 pizca de pimienta negra
- 150 mililitros de vino blanco
- 100 gramos de harina de trigo
Preparación
- Comienza preparando la carne de cordero, retirando cualquier exceso de grasa. Salpimienta los trozos y pásalos por harina para que queden jugosos.
- Calienta una cazuela con un buen chorro de aceite de oliva y, una vez caliente, dora los trozos de carne por todos lados.
- Pica la cebolla, la zanahoria y los dientes de ajo en trozos pequeños y agrégales a la cazuela junto con un poco de sal, dejando que se pochen mientras la carne se dora.
- Cuando las verduras estén tiernas, añade el tomate frito y las hojas de laurel, removiendo bien para integrar todos los sabores. Si prefieres, puedes usar tomate natural triturado para una opción más saludable.
- Vierte el vino blanco en la cazuela, mezcla nuevamente y deja cocinar unos minutos para que el alcohol se evapore.
- Agrega suficiente agua para cubrir la carne y un poco más. Cocina a fuego lento durante 15 minutos.
- Mientras tanto, pela las patatas, cháscalas y agrégalas al estofado de cordero después de los 15 minutos de cocción.
- Continúa cocinando hasta que las patatas estén tiernas, moviendo la cazuela de vez en cuando para que la salsa espese gracias a la harina y el almidón de las patatas.
- Antes de finalizar, prueba el guiso y ajusta la sal si es necesario. Apaga el fuego y deja reposar unos minutos para que los sabores se integren.
El estofado de cordero con patatas es un plato que no solo satisface el paladar, sino que también reconforta el alma. Puedes acompañarlo con un buen pan para disfrutar de la deliciosa salsa. Si deseas darle un toque extra, considera añadir algunas hierbas frescas al final de la cocción. ¡Anímate a preparar esta receta y sorprende a tus seres queridos con un guiso que les hará sentir como en casa!











Comentarios: Sin comentarios