El chutney de cebolla es un acompañamiento versátil y delicioso que puede realzar el sabor de una variedad de platos. Su combinación de dulzura y acidez lo convierte en el complemento perfecto para quesos, especialmente los de sabor fuerte como los quesos azules. Además, este chutney es ideal para untar en tostadas, acompañar carnes o incluso para dar un toque especial a ensaladas, como la de pulpo. Si te preguntas cómo preparar un chutney de cebolla en casa, has llegado al lugar indicado. A continuación, te compartimos una receta sencilla que te permitirá disfrutar de este exquisito condimento en tu mesa. ¡Manos a la obra!
Ingredientes
- 4 cebollas moradas
- 3 cucharadas soperas de aceite de oliva
- 100 gramos de azúcar moreno
- 100 mililitros de vinagre de vino blanco
- 1 cucharadita de sal
- 1 pizca de pimienta negra recién molida
Preparación
- Comienza pelando las cebollas, luego córtalas por la mitad y después en juliana.
- En una olla amplia, calienta las tres cucharadas de aceite de oliva y, una vez caliente, añade las cebollas en juliana. Rehoga a fuego suave durante 20 minutos, removiendo ocasionalmente para que se confiten.
- Transcurridos los 20 minutos, agrega la cucharadita de sal, la pimienta negra al gusto, el azúcar moreno y el vinagre. Mezcla bien y deja cocinar a fuego suave durante otros 20 minutos sin necesidad de remover.
- Si deseas un toque extra, puedes añadir un poco de jengibre rallado o pasas, que combinan perfectamente con el chutney de cebolla.
- Una vez que el chutney esté listo, déjalo enfriar y guárdalo en un bote hermético. Puedes conservarlo en la nevera hasta por un mes.
Disfruta de tu chutney de cebolla como un delicioso acompañamiento para tus platos favoritos, quesos y embutidos. Este condimento no solo es fácil de hacer, sino que también aporta un sabor único a tus comidas. ¡Anímate a probarlo y cuéntanos cómo te ha ido en los comentarios!












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