Receta de Ajoblanco extremeño

Preparación: 30min
Cocción: 15m
Porción: 4

El ajoblanco extremeño es una deliciosa sopa fría que se convierte en el aliado perfecto para combatir el calor del verano. Este plato, que destaca por su frescura y sencillez, es ideal como entrante en cualquier comida. Además de ser saludable y económico, el ajoblanco extremeño es una receta de aprovechamiento que utiliza pan del día anterior, lo que lo convierte en una opción sostenible. Su sabor característico proviene de los ajos, que deben ser utilizados con moderación para evitar que el plato resulte demasiado fuerte. Existen diversas variaciones de este plato tradicional en la gastronomía extremeña, y en esta receta utilizaremos leche, aunque algunas versiones incluyen huevo. Si quieres aprender a preparar un auténtico ajoblanco extremeño, sigue leyendo y descubre todos los secretos de esta exquisita receta.

Ingredientes

  • 1 trozo de pan con miga del día anterior
  • 2 dientes de ajos
  • 1 vaso de leche
  • 1 tomate
  • 1 vaso pequeño de aceite de oliva
  • 1 cucharada de postre de sal
  • 1 pepino
  • 1 vaso de agua

Preparación

  1. En un bol o en un mortero amplio, machaca los ajos pelados junto con un poco de sal hasta obtener una pasta suave.
  2. Retira la corteza del pan, desmenuza la miga en trozos pequeños y agrégala al bol con los ajos. Vierte la leche y deja que el pan se empape bien.
  3. Mezcla todos los ingredientes hasta formar una pasta homogénea, conocida en Extremadura como masilla. Añade el aceite poco a poco, como si estuvieras haciendo mayonesa, para que se emulsione correctamente.
  4. Si prefieres, puedes utilizar una batidora eléctrica para triturar todo hasta obtener una textura fina, aunque lo tradicional es hacerlo a mano.
  5. Una vez que la mezcla esté bien ligada, incorpora el agua gradualmente hasta alcanzar la consistencia deseada del ajoblanco extremeño. Pica un tomate y agrégalo a la mezcla para darle un toque de sabor y color.
  6. Prueba y ajusta la sal, y si lo deseas, añade un chorrito de vinagre y aceite. Deja enfriar en la nevera hasta que esté bien fresco.
  7. Por otro lado, corta el pepino en trozos pequeños y colócalos en un plato junto con el tomate restante para que cada comensal se sirva a su gusto.
  8. ¡Listo! Sirve el ajoblanco extremeño y permite que cada invitado añada la cantidad de pepino y tomate que prefiera. También puedes acompañarlo con frutas como uvas, manzanas o melón, o incluso con almendras picadas para un toque diferente.

El ajoblanco extremeño es un plato versátil que se puede adaptar a tus gustos. No dudes en experimentar con diferentes guarniciones y disfrutar de esta refrescante sopa fría en cualquier ocasión. ¡Buen provecho!

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